martes, 25 de marzo de 2014

La primera tortilla

¡Nuestra primera tortilla!

¡No es de plástico!

Una casa no es HOGAR hasta que no se cocinan tortillas, eso es así.
Ayer a horas intempestivas para cenar hicimos nuestra PRIMERA TORTILLA y lo más interesante (además de que era comestible) es que no era una tortilla cualquiera porque no llevaba patata si no... CHAN CHAN CHAN... ¡¡¡¡coliflor!!!! Sí mamás, comemos sanote (vaaaaaale, la mayonesa, el ketchup y el copazo de después no cuentan).

Y es que hacer una buena tortilla es todo un arte y sobre todo si no tienes los utensilios adecuados y para darle la vuelta tienes que utilizar la bandeja navideña de los polvorones, pero por algo esta casa se llama 'La aldea del arte', que somos muy apañaos.
La siguiente de patata para poder invitaros y que no os escandalicéis...

Y sin más aquí os dejo unas fotos de Richi en plena operación:

El plato inestable de los polvorones...

Concentración en plena operación

¡Éxito!

Y lo mejor de todo, la hora de la verdad



lunes, 24 de marzo de 2014

Fiesta de inauguración

El cuadro chachi que nos regaló Alba para que cada invitado que venga a casa deje su hoja (o su helicóptero/barco/espíruto del bosque... en su defecto).



Sin duda cualquier excusa es buena para celebrar una fiesta con tus amigos, pero una inauguración oficial de un piso merece algo guay con gente grande.
Superados los problemas de logística (¿de dónde sacamos tantas sillas?, ¿habrá suficiente comida para todos?, *¿nos matarán los vecinos?, ¿cuál de todas es mi copa?) al final pudimos echarnos unas buenas risas entre todos.
Ahora que oficialmente sabéis dónde vivimos, sólo esperamos que vengáis muchas veces a visitarnos porque una casa vacía es peor que un día sin sol ¿no?

Así que una vez más, GRACIAS amigos por ser tan chachis ¡si hasta tragistéis una fuente de chocolate!











12 litros de cerveza, 2 botellas de champagne, mucha ginebra/whisky/vodka/ron, 2 kg de chocolate, cientos de perritos calientes y unas cuantas toneladas de chuches después llegó la post-fiesta, es decir LA HORA DE LA LIMPIEZA... ¡chan, chan, chan! Nada que una aspiradora, un estropajo y un Domingo de resaca no puedieran solucionar.


** Mención de honor a nuestros ADORABLES VECINOS que nos animaron a que hiciéramos la fiesta porque 'es nuestra casa, somos jóvenes y tenemos que disfrutar'. ¿Se puede tener más suerte vecinal?










viernes, 21 de marzo de 2014

¡Bienvenido a La Aldea del Arte!


Si has llegado hasta aquí has de saber que las casualidades no existen. Si nos estás leyendo, una de dos: nos quieres mucho o el buscador de Google te ha traído hasta aquí pero te vas a quedar a conocernos porque en el fondo somos gente sanota, de esa a la que se le coge cariño sin querer.

Hace dos semanas que estamos instalados en esta, nuestra nueva casa, la Aldea del Arte. Si hasta ahora no has sabido más es porque hoy nos han puesto internet (sí, hemos sobrevivido sin Wi-Fi contra todo pronóstico), así que vamos allá ¡presentémonos!


Ricardo (más conocido como 'Richi'):


Sin duda es el 'Pepito Grillo' de la casa. La voz de la conciencia, la sensatez en estado puro aunque no por ello el más serio. Sabe combinar a la perfección la diversión con las obligaciones.
Le encantan los chistes (a veces un poco malos), la música y disfrutar de los placeres de la vida con sus amigos y su familia.


Diego:


'El vividor', el guapo de la casa, el que sabe saborear cada segundo y siempre encuentra el momento para desconectar y exprimir cada momento. Si viviéramos en Sensación de Vivir, sin duda él sería Dylan.
Le gusta el chocolate Lindt, salir con amigos, estar en familia y sobre todo disfrutar de la vida en todas sus versiones.
Sabe escuchar y siempre está en el momento preciso para ofrecer un buen consejo.


Elisabeth:


La que escribe... ¿cómo definirme? ¡Es complicado hablar de una misma!

Amante de lo sencillo y experta en complicaciones. Le gusta estar en familia, considerando siempre a su grupo de amigos su otra familia. Cantar, cocinar cosas en el horno, reírse mucho y estar siempre disponible.


Botón:


La mascota de la casa.
Efectivamente, es un erizo.
Al principio es un poco tímido y asustadizo frente a los olores nuevos, pero cuando coge confianza es una bolita adorable.
Le gusta dormir en todos los rincones, el pavo y la comida de gato.

Y hasta aquí la presentación.
Pronto las primeras aventuras... ¿Nos sigues?